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Corregir no es pegar

 

La campaña "Corregir no es pegar" es una iniciativa de la organización Save the Children y el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales cuyo objetivo es sensibilizar y formar a madres y padres, profesionales de los ámbitos sanitario, educativo y social, medios de comunicación e instituciones con competencias en materia de infancia y familia sobre la necesidad de erradicar el castigo físico a los niños y promocionar las alternativas de disciplina existentes.

Para ello se han elaborado trípticos y folletos en los que se ofrecen pautas para abordar el tema del castigo físico y se presentan alternativas a este tipo de castigo en la educación de los niños en el ámbito familiar. Estos materiales serán distribuidos en:

Hospitales de todo el país, para que se difundan a los padres y madres en los cursos de preparación al parto.

Asociaciones de padres.

Servicios Sociales, para que se difundan a las escuelas de padres que ya existen.

¿Qué entendemos por castigo físico?

El castigo físico son las bofetadas, los azotes, golpes en la cabeza, los tirones de pelo y orejas, los pellizcos y otras agresiones corporales, así como la humillación que conllevan.

El castigo físico constituye una violación del derecho del niño a su integridad física, a ser protegido contra toda forma de violencia, tal como establece la Convención sobre los Derechos del Niño. Es una forma socialmente aceptada de violencia contra los niños y niñas.

Algunos datos

¿Qué piensan los adultos?

El 25.6% de los adultos cree que necesitan darle un bofetón a sus hijos para imponerle disciplina.
El 56,9% de los adultos cree que, en general, a veces es necesario pegar a un niño para educarlo.
La aceptación del castigo físico disminuye conforme baja la edad de los padres y madres y aumenta su nivel educativo.

(Fuente: CEIS, 2004)

¿Qué piensan los niños y niñas?

El 46% de los niños y niñas piensan que no hace falta pegar nunca a un niño para imponerle disciplina, el 41% alguna vez, y el 4% muchas veces.

Dicen que el castigo físico les produce dolor, tristeza, enfado, miedo, culpa y soledad.

Consultas realizadas con niños y niñas de todas las regiones del mundo identifican el castigo físico como la forma de violencia más común que viven y reclaman a los gobiernos y sociedad una respuesta social y legal contundente.

(Fuente: encuesta a niños y niñas realizada por Save the Children, 2005)

Alternativas al castigo físico: autoridad y cariño

Los materiales de la campaña ofrecen a padres y madres alternativas de autoridad en la educación de sus hijos que eviten el castigo físico. Entre las cuestiones recomendadas están:

Imponer normas y límites coherentes a los niños y niñas, hacerlas respetar y castigarlos con firmeza y claridad cuando se salten la norma, pero sin pegarles ni humillarles.

Educar a los niños y niñas en derechos y responsabilidades, fomentando su autonomía.

Compartir el tiempo suficiente y de calidad con nuestros hijos e hijas.

Demostrar el cariño (abrazar, besar a nuestros hijos) y decirlo, no darlo nunca por supuesto ("Él sabe que le quiero"), independientemente de que a veces hagan las cosas mal y se equivoquen.

No chantajear afectivamente a nuestros hijos ni dejarnos chantajear por ellos.

Premiar a nuestros hijos e hijas no sólo con cosas sino con tiempo compartido y con nuestro reconocimiento.

Enseñar a pedir perdón pidiéndoselo nosotros cuando nos equivocamos.


Ideas para resolver conflictos

Además, la campaña proporciona a los padres algunas ideas para resolver los conflictos con sus hijos e hijas.

Los conflictos son inevitables y afrontarlos fortalece la relación, evitarlos generalmente la daña.

A veces el conflicto puede convertirse en una forma de relacionarse y llamar la atención y a menudo discutimos con quien más queremos.

Debemos dejar claro con nuestra conducta y nuestras reacciones que la violencia es un límite que nunca se puede traspasar. Cualquier argumento puede ser aceptado en un conflicto mientras no sea sostenido desde la violencia o la legitime.

El punto de partida para la resolución de un conflicto es la comunicación y el perdón, que cada persona pueda expresar sus sentimientos sin ser juzgado por ello y de que cada uno pida perdón a los otros por los errores cometidos.

Antes de imponer un castigo, hay que escuchar .

Comunicarse no es sólo una cuestión de contenido sino de forma. Podemos decir las cosas sin herir al otro y para ello tenemos que encontrar el momento adecuado.



Más información:
http://www.savethechildren.es/interior_germans.asp?IdItem=1458