Un año más el Parlamento Europeo conmemoró el día de la mujer trabajadora.
Como este año se celebra el cincuenta aniversario de la firma del Tratado de Roma, la mirada estaba puesta, por una parte, en destacar los avances conseguidos en el campo de la igualdad de género en toda la comunidad, gracias al esfuerzo legislativo que se ha venido produciendo durante estos cincuenta años, y por otra no se ha querido olvidar la importancia que tienen las mujeres en el futuro de la construcción europea.
El Parlamento Europeo siempre ha sido una institución muy activa a la hora de potenciar cualquier iniciativa que tuviese como objetivo la desaparición de todo tipo de discriminaciones que impiden a hombres y mujeres gozar de la mismas oportunidades. Con esa clara finalidad se constituyó en 1984 una “Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género”, que en este momento preside la eurodiputada eslovaca Anna Zaborska, de la que es vicepresidente Raúl Romeva y de la que forman parte también las eurodiputadas españolas: Teresa Riera, Esther Herranz, e Iratxe García.
Esta Comisión de Derechos de la Mujer y de Igualdad de Género, organizó, como cada año, la conmemoración del 8 de Marzo, con un seminario que fue inaugurado por el presidente del Parlamento Hans-Gert Poettering , quien señaló la importancia de este día que viene celebrándose desde hace 90 años, y nos recordó el lema de la conmemoración de este año: “Mujeres que configuran el futuro de Europa”.
Poettering tuvo palabras muy cariñosas para las mujeres que le precedieron en el cargo como presidentas de la Eurocámara y, se refirió después al gran trabajo que ha venido desarrollando esta comisión de derechos de la mujer.
Comentó la importancia que tiene sensibilizar a la ciudadanía europea sobre el trabajo desarrollado por las instituciones comunitarias para terminar con los estereotipos y las lagunas legales que se producen como consecuencia de las desigualdades, y subrayó el interés institucional que existe entre los responsables comunitarios que crearon un Grupo de Alto Nivel específico para tratar los temas de igualdad.
Se despidió con la idea de que “este día sirve para no tener la conciencia tranquila” porque todavía quedan muchas desigualdades por solucionar.
La ministra alemana de Cooperación Económica y Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul , que fue una de las primeras eurodiputadas, pasó revista a las principales cuestiones que siguen preocupando en el ámbito de la igualdad de oportunidades como por ejemplo la dificultad de conciliar la vida laboral y familiar, o el peligro de que la globalización margine a las mujeres. Así recordó que el 70% de los pobres son mujeres y que sólo tienen acceso al 2% de las tierras de cultivo.
Tampoco olvidó mencionar las cifras dramáticas sobre la mutilación genital: 130 millones de mujeres y niñas son víctimas de estas prácticas. Volvió a incidir en los temas de salud cuando aseguró que en África meridional el 60% de los afectados de SIDA son mujeres.
Ante todo este panorama la Sra. Wieczorek-Zeul sostuvo que sólo se pueden superar estas situaciones si se consigue dar a la mujer un papel fuerte, relevante, porque “ellas son el mejor instrumento para el desarrollo económico”.
Objetivo principal de la Política Exterior de Alemania, que en este momento preside tanto el Consejo Europeo como el G8, es impulsar la participación de las mujeres. En el Banco Mundial esperan 20 mil millones de dólares para dar microcréditos que les ayuden a iniciar nuevos proyectos.
La ministra alemana concluyó su intervención con la idea de que “es necesario cambiar el acento económico en el mundo” mejorando la situación de las mujeres para ayudar a los hombres.
El comisario de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades, Vladimir Spidla , tomó la palabra a continuación para señalar que la Unión Europea se basa en la igualdad de mujeres y hombres, y reseñar el esfuerzo que, en este sentido, ha hecho la legislación comunitaria . Recordó como se han creado los medios para luchar contra la discriminación y como se interviene en que cambien las legislaciones nacionales. Sin embargo, reconoce que es necesario hacer evaluaciones objetivas sobre la situación de las mujeres escuchando a los actores sociales, y que todavía existe un gran camino por recorrer para llegar a la igualdad, en sectores como el laboral donde las diferencias en el paro entre mujeres y hombres son todavía muy significativas, o en el campo de las pequeñas y medianas empresas en donde no existe un gran número de mujeres al frente de ellas.
Vladimir Spidla se preguntó por las posibilidades que tiene una mujer de llegar a ocupar cargos en la administración, y destacó sobre todo el impedimento que supone la dificultad de conciliar la vida laboral y familiar.
Después el comisario de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades desgranó lo que la Comisión realiza en este campo y explicó el plan de seguimiento de acciones para 2007.
El seminario continuó con las intervenciones de la antigua comisaria de Inmigración, Asuntos Internos y Justicia, Anita Gradin , y de Munda Macioti , representante del Movimiento Internacional ATD Fourth World en la Plataforma de ONGs de la Europa Social, que explicaron que había sucedido con los derechos de las mujeres durante los pasados cincuenta años en la Unión Europea.
Muy interesante fue la aportación del vicepresidente de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género, Raúl Romeva, quien insistió en la necesidad de conseguir una corresponsabilidad de hombres y mujeres en el cuidado de los hijos. Recordó la doble discriminación que padecen las mujeres inmigrantes. Se mostró defensor de las cuotas y lanzó una propuesta para la composición de la Comisión, en el sentido de que como son los estados miembros los que eligen a sus representantes, el eurodiputado sugiere que cada estado tenga que proponer a un hombre y a una mujer.
No olvidó tampoco mencionar el escándalo de los feminicidios que todavía hoy se siguen cometiendo en América Central y México ante la pasividad de las autoridades mundiales.
En la segunda parte del seminario se habló del futuro de las mujeres dentro de la comunidad, con intervenciones sobre los efectos de la estrategia de Lisboa, el cambio demográfico o la integración de las mujeres inmigrantes. Y como colofón del encuentro las palabras de la Sra. Nicole Fontaine, que fue presidenta del Parlamento Europeo desde 1999 a 2002.
Nicole Fontaine aseguró que no debería de existir una jornada de este tipo si de una vez se respetara la legislación vigente. Resaltó el papel de la Unión Europea como fuerza motriz en la lucha contra la discriminación de las mujeres, rémora que arrastrábamos desde el principio de los tiempos. Comentó como se han ido contagiando los estados del sur y del norte, y como gracias a la comunidad se han agilizado los procesos.
Reconoció el gran valor de los trabajos que se han realizado tanto desde el Parlamento Europeo como desde la Comisión. Recordó que el Tribunal de Justicia de Luxemburgo fue la primera institución mundial que protegió los derechos laborales económicos de las mujeres. No obstante, subrayó que todavía una de cada cinco mujeres en la Unión Europea padece algún tipo de violencia.
Nicole Fontaine acabó su intervención agradeciendo a todas las mujeres su esfuerzo en la construcción europea.
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