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Amb el suport de la Regidoria de Dona i Joventut (Ajuntament de Barcelona) |
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Fotògrafes pioneres |
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Consuelo Bautista |
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“Una fotografía puede hacer que la gente piense”
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Per Susana Oñoro |
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Su sueño siempre fue ser periodista y fotógrafa y lo consiguió. En 1987 lo deja todo y apuesta por alcanzar su sueño. Consuelo Bautista lleva más de 20 años en Barcelona y hoy por hoy se ha consagrado como una de las grandes fotoreporteras del panorama catalán y nacional. Para esta amante de la fotografía, su profesión es su vida y a la inversa, lo que es lo mismo, la fotografía es su vida, y a la inversa. |
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¿Cuándo se cruza en tu camino la fotografía?
La fotografía siempre me interesó, pero yo empecé profesionalmente en el año 1987 cuando me instalé definitivamente en Barcelona. Venía de Ecuador donde trabajaba como publicista. Yo siempre lo que realmente quise ser era periodista, pero la carrera era diurna y yo tenía que trabajar durante el día para poder pagar los estudios. Así que estudié publicidad que era lo más cercano al mundo del periodismo y la fotografía. Mis primeros trabajos fueron en producción y ahí comencé a colaborar como asistente para algunos fotógrafos. Pero un día decidí con mi pareja dejarlo todo, venirnos para Barcelona y dedicarme a lo que realmente me gustaba: hacer fotos.
Cómo todos los inicios siempre son duros, ¿Cómo conseguiste hacerte un hueco en la profesión?
Recién llegada, tuve la gran suerte de poder entrar a trabajar en un periódico que ya hoy no existe, El Mon. Esto me permitió cubrir temas sociales muy interesantes e ir haciéndome poco a poco mi propio book que empecé a presentar El País, La Vanguardia y El Mundo. Me cogieron en la Vanguardia, periódico en el que trabajé durante dos años y de ahí pasé al País, para el que colaboro asiduamente desde entonces. |
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Para mantenerme en esta profesión para mí siempre ha sido muy importante el hecho de ser independiente. Al día de hoy estoy orgullosa de decir que no tengo contrato, al contrario que muchos otros profesionales esto es algo por lo que yo siempre he luchado. El no estar contratada me da mucha más libertad y me permite poder dedicarme a mis proyectos personales, que para mí son muy importantes. Mi vida profesional es una combinación de los trabajos que me encargan y de mis proyectos personales. |
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Consuelo Bautista |
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¿Cómo fueron tus comienzos en la fotografía, un mundo en el que en aquellos momentos no había muchas mujeres?
Cuando yo comencé en el mundo de la fotografía sí es cierto que éramos muy pocas las mujeres fotógrafas. Cosa que hoy por hoy ha cambiado, hoy nos encontramos que hay muchas fotógrafas que están trabajando y además lo hacen muy bien. Yo personalmente tengo que decir que nunca he sentido ninguna diferenciación por el hecho de ser mujer, muy al contrario. Desde mis comienzos como fotoreportera, he tenido que cubrir temas de lo más variado, incluso aquellos que en un principio se podía pensar que debían ser realizados por hombre. Recuerdo algunos de mis primeros trabajos para la Vanguardia como un reportaje sobre la Mina, y otro sobre la vida en el interior de una mezquita. En ambos casos no tuve ningún problema, muy al contrario, incluso conseguí entrar en una de las primeras mezquitas de Barcelona donde todos eran hombrea y todo fue muy bien.
Tengo que decir, que a lo largo de toda mi experiencia profesional yo la verdad es que nunca he sentido la diferencia entre los fotógrafos hombres y las fotógrafas mujeres. También es verdad que yo personalmente siempre he intentado no marcar la diferencia.
¿Han cambiado hoy las cosas?
Sí es verdad que antes era diferente, hoy cuando hay un fotógrafo con su cámara la gente se pone en alerta. Aunque esto depende de la propia actitud del fotógrafo. Hay mil formas de llevar la cámara, depende de la manera de la que trabajes. Yo en este sentido siempre me ha gustado trabajar de forma discreta y sencilla. Para mí lo importante es el lenguaje de la imagen y hay que captarlo.
¿Qué proyectos fotográficos te han marcado?
Estando ya trabajando en el país me encargaron fotografiar a una comunidad de skinhead. Fue un encargo del periódico y aún hoy no sé cómo lo acepté y conseguí meterme en ese proyecto. Fui con el periodista a nuestra cita con un grupo que estaba de acuerdo en ser entrevistado. Era un bar repleto de símbolos y consignas nazi. Recuerdo que cuando entré me quedé muy sorprendida e incluso sentí miedo. Fue el trabajo que más rápido he hecho en mi vida, en media hora lo hice todo. Tengo que reconocer que en aquel momento no me sentía cómoda en ese entorno.
Una vez vi las fotos, empecé a cuestionarme porqué había hechos esas fotos y no otras. Comencé a interesarme por el tema iba a los estadios de fútbol, les seguía, hasta que finalmente conseguí hacer unas fotos que hicieron un reflejo de este colectivo. Quedó un trabajo muy completo del que estoy muy contenta.
Quizá éste sea el típico trabajo que realizan hombres, pero yo creo que depende de profesionalidad y de tu actitud como fotógrafo. |
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¿Qué es para ti la fotografía?
Para mí es mi vida, es mi forma de vivir, está siempre presente en mí día a día. Mi vida está totalmente ligada a la fotografía, es una manera de expresarme, de decir lo que pienso, reflexionar, exponer mis ideas.
¿Crees que una imagen puede seguir cambiando el mundo?
Por supuesto. Una fotografía puede hacer que la gente piense y eso es maravilloso. |
Una de les seves fotos |
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¿Recuerdas tu primera foto?
Yo tengo recuerdos para muchas primeras fotos. Hay una que tengo siempre muy presente que es una foto que causó mucho impacto y gustó mucho a la gente. Es una foto muy divertida que está en uno de los catálogos de fotopress, se llama “El perro volador”. La hice en Bellvitge donde fui a hacer un reportaje de unas instalaciones artísticas que estaban en esa zona. De pronto vi un perro volando que me sorprendió, seguido vi también unos niños volando y me dije oye aquí pasa algo… me acerqué y era que los niños habían desecho una de las instalaciones y estaban saltando de una parte a otra de la instalación. Habían cogido al perro y también lo lanzaban de una parte a otra, era una situación muy divertida y sobre todo por el animal, que se veía que también se lo estaba pasando bomba.
¿Qué sensibilidad ha aportado la mujer a la fotografía?
Yo no lo plantearía así. Yo creo que hay personas sensibles. Hay hombres fotógrafos que tiene una sensibilidad que nosotros llamamos “femeninas” y mujeres fotógrafas que son fuertísimas, hasta el punto que miras una de sus fotos y te sorprende que sea una mujer quien la ha realizado. Las mujeres y los hombres somos diferentes en muchos aspectos pero tremendamente complementarios y tenemos que acabar con la diferenciación que no nos hace bien a nadie. Personalmente creo que hemos avanzado mucho, hoy llegamos a reconocer la sensibilidad del hombre y la fortaleza de la mujer.
¿Cómo estás viviendo los nuevos cambios venidos por las nuevas tecnologías?
Yo me pasé al digital por el trabajo que hago para la prensa en el que la rapidez es fundamental, aunque tengo que decir que me cambié hace relativamente poco y fui la última de mi equipo. Pero en mi trabajo personal, sigo utilizando película en blanco y negro. Como todo es cuestión de conocimiento, y que requiere que sea profundizado como todo en la vida, aún estoy aprendiendo todo lo que la tecnología digital aporta a la fotografía.
El paso al digital si es cierto que ha aportado cosas muy positivas a la profesión. Es el caso de la rapidez, la posibilidad del dominio de tu propio material y la mayor difusión de tus fotos. Pero pienso también, que lo digital es un atroz negocio, los equipos son muy caros y hay que continuamente renovarlos, me parece excesivo y muy costoso para una profesión cuya economía no está compensada. Aquí veo un gran problema que se debería solucionar, ya que los elevados precios están haciendo que la fotografía digital no pueda ser para todos. |
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